SEGO y SEPA unen fuerzas para fomentar el conocimiento sobre patología e higiene bucodental en la mu

28 de Agosto de 2012

La Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA) y la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) han firmado un convenio de colaboración. Aunque la principal misión de este acuerdo pasa por la edición conjunta, con especialistas de ambas sociedades científicas, de un libro de referencia sobre "Patología bucal y salud de la mujer", no se descartan nuevas iniciativas en el futuro.
El acuerdo, inicialmente previsto para un año pero con posibilidad de renovación, ha sido suscrito por los máximos representantes de ambas sociedades científicas: el Prof. José María Lailla, presidente de SEGO, y la Dra. Nuria Vallcorba, presidente de SEPA.
Este manual, que pretende convertirse en un libro de consulta sencillo y habitual para ginecólogos y odontólogos, se ha estructurado en ocho secciones, abarcando los aspectos más sobresalientes de la patología e higiene bucal en las diferentes etapas biológicas de la vida de la mujer. En cada uno de los capítulos se ha previsto la participación de, al menos, un miembro de SEPA y de SEGO, facilitando así el necesario carácter multidisciplinar de este trabajo. Los coordinadores del manual son, por parte de SEPA, el Prof. Pedro Bullón, y, por parte de SEGO, el Prof. Josep María Lailla.
Entre los temas a abordar por la treintena de expertos odontólogos y ginecólogos que participan en este libro, se efectuará una revisión de aspectos básicos de las patologías periodontales y la fisiología de la mujer. También se incluirán capítulos específicos sobre la salud periodontal en la pubertad, la influencia de los anticonceptivos orales en la patología periodontal o la estrecha relación entre la salud de las encías y el embarazo, así como temas concretos sobre la diabetes gestacional, la salud periodontal en la menopausia, el efecto de las terapias hormonales sexuales en el periodonto; finalmente, se pretenden incorporar recomendaciones prácticas de higiene y cuidados bucales, así como de tratamiento, durante el embarazo y la lactancia.
Durante la vida de una mujer, principalmente por razones hormonales, hay periodos concretos en los que las encías van a estar más susceptibles a la inflamación y, por lo tanto, se eleva el riesgo de sufrir enfermedades bucales. "Una adecuada estrategia preventiva, diseñada por el dentista o el periodoncista, minimizará estos riesgos", asegura la Dra. Nuria Vallcorba, presidente de SEPA.

Como resalta el Profesor Josep María Lailla, Presidente de SEGO, "en la pubertad, antes de la menstruación, con la ingesta de anticonceptivos orales hormonales, durante el embarazo y en la menopausia las enfermedades periodontales tienen un especial protagonismo".

En la pubertad pueden desarrollarse signos marcados de inflamación en las encías, sin un aumento claro en los niveles de placa bacteriana. Se denomina "gingivitis puberal" y está asociada a los incrementos de las hormonas sexuales, estrógenos y progesterona, que ocurren alrededor de los 12 años.

Ocasionalmente, algunas mujeres presentan una gingivitis menstrual, presentando sangrado e inflamación en las encías con tono rojo brillante así como úlceras en los carrillos. La gingivitis menstrual ocurre justo antes de la menstruación y desaparece una vez que ésta ha empezado.

También la toma de anticonceptivos puede tener repercusiones directas sobre la salud bucodental. Los anticonceptivos orales están compuestos por hormonas sintéticas similares a los estrógenos y progesterona. El incremento en los niveles de estas hormonas puede producir un aumento de la inflamación de las encías, especialmente teniendo en cuenta que son fármacos que suelen administrarse durante periodos largos de tiempo. Si se mantiene en el tiempo esta inflamación, puede conducir a daños irreversibles en los tejidos que rodean y sujetan a los dientes. Por ello, es recomendable que las mujeres que tomen anticonceptivos orales mantengan un control estricto de su salud bucodental.

La inflamación de las encías aumenta durante la gestación, y suele desaparecer habitualmente tras el parto, lo que se conoce como gingivitis del embarazo o gravídica. Aunque es muy frecuente, los estudios actuales muestran que menos del 1% de las embarazadas manifiestan gingivitis gravídica si al empezar el embarazo no presentan gingivitis; sin embargo, si se tiene inflamación gingival antes del embarazo, la frecuencia de aparición aumenta hasta el 36-100% de los casos. Si la mujer embarazada tiene gingivitis o periodontitis previa al embarazo, se eleva el riesgo adicional de que haya resultados adversos del embarazo, principalmente parto prematuro o bebé de bajo peso; se calcula que el riesgo de parto prematuro se puede llegar a triplicar si la madre tiene periodontitis (el riesgo oscila entre 2.30 y 5.28, según los estudios).

En la menopausia se reducen tanto los niveles de estrógenos (disminuyendo el efecto antiinflamatorio de estas hormonas en la encía) y de progesterona (reduciéndose la densidad ósea y apareciendo la osteoporosis). Se producen alteraciones significativas en los tejidos de la boca, con una menor secreción y cambios en la composición bioquímica de la saliva, y desórdenes en la flora bucal. Habitualmente, en la mujer menopáusica se pueden apreciar trastornos periodontales como la gingivitis atrófica (con una palidez anormal), gingivoestomatitis posmenopáusica (encías brillantes y secas, sangrado fácil y color que varía entre pálido y rojizo) y malestar bucal, con sensación de quemazón, sequedad y mal sabor ("síndrome de boca ardiente")

 

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